Mi vida... tal cual

jueves, diciembre 08, 2011

Los hijos de Ender.

En una de las primeras noches en vela que pasas desde hace muchísimo tiempo, encuentras clarividencia. Ya has pasado de lejos el punto de no-return, a estas alturas si te vas a la cama, no tendrás fuerzas para levantarte.

Así pues, te adentras en el umbral que has estado mirando durante horas: regocijarte en mirar al cansancio cara a cara y hablarle del tiempo. Que si nieva, que si hace frío... tú no lo sientes. Simplemente sigues las señales de vibración que llegan a tus membranas sonoras.

Más que suficiente para mi, pero... ¿lo es para ti?

1 Comments:

Blogger Laura de Ángel said...

Hacia tiempo que no leía tu blog, como te va por Finlandia Juanlo? Muchas noches de insomnio? Saluditos :)

2:04 a. m.  

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